Dibuja el terreno y coloca el experimento sobre él nivel a nivel: sitio, ensayo, bloques, parcelas. Cada parcela tiene su lugar en el mapa y su tratamiento, según un diseño experimental real.
Planifica cada operación en el calendario - siembra, fertilización, pulverización, riego -, asígnala a un rol y sigue cada parcela desde la emergencia hasta la madurez.
Las observaciones se toman al borde de la parcela, en un teléfono, incluso sin señal. Cada valor llega a su parcela, su fecha y su unidad: nada se escribe dos veces, nada se pierde.
El análisis dice qué tratamiento salió adelante, por cuánto y si la diferencia supera el ruido propio del ensayo. Cuando los datos no permiten una respuesta, lo dice, y explica por qué.
Medias de los tratamientos con intervalos de confianza del 95 %. Las medias que comparten una letra no difieren (Tukey, 5 %).